El enfrentamiento entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, se estableció en diferentes ámbitos, sin embargo la carrera armamentista era el que más se resalta y era hecho continuo de estudio, este se enfocaba al desarrollo de arsenales nucleares, dado que estas armas tenían una mayor capacidad de destrucción que las convencionales. Bajo esta óptica, los gastos militares se enfocaron a programas de investigación, lo que fomento la sofisticación del establecimiento nuclear, tanto en su capacidad de destrucción como en su efectividad sobre los blancos, gracias a su fácil transporte y mayor alcance; un escenario de guerra era una amenaza constante para el planeta y la sobrevivencia de los estados. El mundo se caracterizó por ser bipolar, pues la influencia global se centraba en un balance de poder sobre el ámbito militar, responsabilidad directa de soviéticos y norte-americanos.
Este panorama bipolar cambio drásticamente con la caída de la Unión Soviética, en ese momento se estableció un enfoque de dos vías sobre el balance de poder, el establecimiento de un mundo unipolar liderado por Estados Unidos, pues se mostraba como el ganador de la guerra fría y el único que tenía la capacidad de desplegarse a cualquier parte del mundo para combatir una amenaza, tal como sucedió en la guerra del golfo. Sin embargo, se reevaluó la concepción del poder militar, pues en la última década del siglo XX, se trato de generar un desarrollo de instituciones para afrontar diferentes problemáticas de carácter global, donde los arsenales nucleares no tenían ningún tipo de incidencia; los temas económicos pasaron a un primer plano y países como Japón o un bloque como la Comunidad Europea compartieron con Estados Unidos el liderazgo.
En el nuevo siglo, el escenario nuevamente cambio, especialmente por los atentados del 11 de septiembre del 2001 y la reacción aplastante de Estados Unidos en Afganistán e Iraq. Se retomo al concepto de seguridad y la respuesta militar como un medio para afrontar amenazas, especialmente el terrorismo; es así como el balance de poder se enfoco nuevamente a la competencia militar, sin embargo no se ha podido identificar de forma concreta si el escenario actual tiende a ser unipolar o multipolar.
Escenario Unipolar
El argumento de que el mundo hoy en día es unipolar, se basa en primera instancia en citar que el balance de poder se enfoca estrictamente al ámbito militar, sumado a que Estados Unidos es el país que tiene el mayor gasto militar, el mayor número de armas y un desarrollo tecnológico que apoya la calidad de sus arsenales.
La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos desde el año 2002, tiene como punta de lanza la defensa de agresiones y la expansión de los valores americanos, para el establecimiento de la paz y la seguridad a nivel global, lo cual para algunos analistas supone el mantenimiento de la hegemonía de Estados Unidos y la prevención de que surja una potencia o coalición que amenace de lleno sus intereses. [1]
Precisamente la acción prácticamente unilateral en Iraq, es una evidencia de tipo empírico, pues se desconoció de lleno la voluntad de la asamblea general de las Naciones Unidas y en especial del Consejo de Seguridad, estableciendo en primera instancia que no se tuvieron en cuenta los escenarios multilaterales y los mecanismos de acción a nivel global; de otro lado, aunque el acto fue censurado, en términos reales ningún estado tomo acciones concretas contra Estados Unidos y por encima de eso, ninguno tenía la osadía ni capacidad de enfrentarse de lleno a las acciones americanas.
Otro punto que apoya la teoría unipolar es la relación de gasto militar que aumenta de gran forma, Estados Unidos en el año 2000 gasto 3 puntos porcentuales del PIB en defensa militar, frente a un 3.7% en el 2005, precisamente en el año 2005 se estableció el plan de gasto en defensa que autorizó para el año 2007 un monto de USD $582.700 millones, con un personal activo de 1.506.757, un personal de reserva de 973.675 y personal civil implicado de 10.126 personas[2]. Además de esto en el año 2006 se aprobó el proyecto Comprex 2030, donde se da pie a la construcción de un nuevo arsenal nuclear, el cual pueda ser más eficiente y letal[3].
Contrastando la política de defensa y el gasto militar, es notable que Estados Unidos se muestra como un poder hegemónico, que busca a partir de ese gasto mantener esta posición y destaca que las mayores amenazas, son aquellos estados que apoyan el terrorismo y/o tienen planes de desarrollo nuclear, léase el eje del mal y potencias como Rusia y China que a futuro, dadas sus capacidades amenazan su posición[4].
Escenario Multipolar
La percepción de un mundo multipolar, puede tener dos argumentos, el primero que la fuerza militar convencional es incapaz de solucionar amenazas de seguridad que tienen alcance global y a esto se le suma el desarrollo y establecimiento de potencias emergentes como Rusia y China, no solo en el ámbito militar, sino en términos económicos.
En el nuevo siglo, se pueden distinguir dos clases de guerras que se libran en el mundo, aquellos conflictos que tiene una relación convencional que se basa en la conceptualización de conflicto armado con diferentes niveles de intensidad, donde se identifica claramente los bandos, donde uno de estos tiende a ser el gobierno de un Estado, cuyo choque se da por la relación a un Estado o territorio, abocando la noción de soberanía[5]. El terrorismo hace parte de otro tipo de guerra y amenaza, el cual no tiene una definición clara, sin embargo exponen que su meta no es sustituir un gobierno por otro, sino eliminar a un enemigo preestablecido y sus apoyos, tratando de cambiar radicalmente los ámbitos sociales y políticos a nivel global, sus objetivos no son necesariamente de tipo militar, sino que pueden ser civiles o sociales, no fomentan acciones armadas tradicionales, no son visibles y se apoyan en la redes de información y comunicación, por lo tanto la relación de soberanía se vuelve difusa[6].
Bajo esta perspectiva, a nivel global podemos encontrar que Estados Unidos, aunque es el estado que de mayor forma expone su poder militar, otros estados han empezado a amenazar la supremacía americana. Por ejemplo el caso de China que tiene el ejercito más grande del mundo con 2.255.000 personas y que hacia el 2006 gasto en defensa militar USD $280 billion[7], cifra inferior a la de Estados Unidos, pero que apuesta concretamente a una actualización y aumento de su arsenal bélico, que se realiza en gran medida con la compra de material bélico a Rusia[8]. Precisamente Rusia para el año 2007 ostento el gasto de defensa más alto a nivel global, sobre USD $ 821 billion[9], además de esto probo un nuevo misil balístico intercontinental (RS-24)[10] e inclusive tuvo en el año 2008 una incursión armada sobre el territorio de Georgia, sobre el cual Estados Unidos tomo una actitud pasiva y no defendió a este sobre el cual tienen intereses. A este panorama de tipo particular se le puede sumar las alianzas estratégicas en ámbitos de tipo energético, económico y militar, que han establecido Rusia y China desde 1997 con la declaración conjunta sobre un mundo multipolar y el establecimiento de un nuevo orden global[11].
Frente a la lucha contra el terrorismo, su concepción tienen un alcance global y aunque puedan haber Estados que apoyen a las redes, es notable que estas organizaciones tienen la capacidad de camuflarse en cualquier estado, utilizando especialmente redes como internet, no solo para financiarse, sino para comunicarse, coordinar y actuar. Antes estas características es poco probable, que un estado de forma unilateral pueda afrontar tal desafío, precisamente algunos autores como Huntington establecía el concepto de unimultipolarismo, donde se expone la ambivalencia entre el poder militar de Estados Unidos y la incapacidad de hacer frente a los temas de la agenda internacional, de forma unilateral[12]. De allí la importancia de mantener alianzas estratégicas como la OTAN y acudir a otros organismos de carácter internacional para hacer frente al terrorismo.
Conclusiones
Como el debate se centra en temáticas de poder militar, es notable que la acción unilateral no es suficiente para acabar con diferentes amenazas, en especial las que tienen relación con el terrorismo. Es así como Estados Unidos se ha visto en una encrucijada para acabar con estas redes y las acciones en Afganistán e Iraq, no han surtido un efecto severo para que la amenaza termine.
De otro lado, aunque Estados Unidos establezca como parámetro de su política exterior y sus acciones, que es un poder hegemónico y que parte de sus objetivos es el mantenimiento de este poder, otros actores como Rusia y China, hoy en día compiten directamente con el arsenal americano y luchan abiertamente en contra de un orden unipolar.
Bajo este análisis se puede concluir, que el balance de poder es de carácter multipolar, por lo tanto el desarrollo de instituciones y la cooperación internacional, es un elemento necesario para que los estados afronten de lleno las amenazas relacionadas al desarrollo de conflictos y el terrorismo.
[2] The Military Balance 2007. The International Institute for Strategic Studies. London 2007., pág. 18-28
[3] ALVARES Rodrigo, La incertidumbre de la no proliferación y el desarme. FLACSO, Serie de documentos electrónicos N 6 2007., pág. 1-2
[5] MARTÍNEZ, Vicent (2004): «Teorías de la guerra en el contexto político de comienzos del siglo XXI», en MURILLO, I. (ed.) (2004): Filosofía práctica y persona humana, Salamanca., pág. 6
DESAFÍOS, OPORTUNIDADES E IMPLICACIONES
PARA LA SEGURIDAD REGIONAL. UNISCI. 2004. Pág. .11

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